Te presentamos el nuevo microlote La Perla

Hoy te queremos explicar un poco más en detalle la historia del café que incorporamos hace una semana en nuestra carta y en la shop ( te debíamos este post ); para que entiendas porqué insistimos tanto en que ¡tienes que probarlo!

 

 

La finca San José de la que ya os estuvimos hablando hace algunos posts, siempre ha tenido al rededor de 12 lotes de café diferenciado por variedades, altura y perfil de taza.

En el año 1998, el huracán Mitch provocó el deslizamiento de una manzana del lote de Los Limas, echando a perder varias plantas. Durante varios años ese área de la finca estuvo inultizada hasta que en 2013, la matriarca de la familia Paz Mejía, doña Yolanda Mejía, decidió que debían retomar ese lote. Así pues, insistió para que se plantara café de nuevo y consiguió convencer al resto de la familia, que seguía siendo reacía a intentar recuperar ese área de la finca.
Se realizó una siembra de  3000 plantas, curvas a nivel, dos fertilizaciones, cero podas y una regulación de sombra anual. Y a pesar de lo inestable del terreno, han logrado ya tres cosechas con resultados halagadores, una medalla de oro Gourmet en Paris 2017, y ventas récord en precio en EEUU y España. A petición de Yolanda Mejía, madre de Arnold Paz Mejía, el lote se llamó La Perla.
Para los expertos en la materia, algunos datos técnicos sobre el café del lote La Perla:  sigue los mismos procesos estrictos de selección y procesos húmedo y seco, 85% mínimo de grano maduro en  la  recolección, separación de secos y vanos por sifón hidráulico, despulpado a 35 rpm con maquina antigua Jotagallo de cuatro chorros, fermentación en pilas de cerámica , lavado a tres aguas y clasificado por peso y tamaño en canal de correteo, aliño mínimo de 24 horas , hornado en patio y secado 12-16 días en secadora solar tipo domo, luego catación, reposo y estabilización de aceites en caja de roble amarillo con un promedio de 45 días.
Para los que quieren disfrutarlo, el resultado es un café  con acidez suave que se balancea con la dulzura de la melaza, de cuerpo mantequilloso y con un pos gusto exquisito. Recién llegado de Honduras, ¡deberías probarlo!
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